Marruecos
“ENTRE TAZENKHT Y TAKDISHT”
AHMED PIENSA SENTADO EN CUCLILLAS AL BORDE DEL CAMINO
¿Cuándo fue la última vez que me dirigió la palabra? ¿Cuándo? ¿Fue después de la noche de la Fiesta del Cordero o esa misma noche en la plaza? ¿Ella se quedó muda, hechizada por el que contaba el cuento de los astros, los colores y los números? ¿Qué pasó aquella noche? ¿No dicen que cuando coinciden la luna llena y el contador de cuentos de los astros, hay mujeres que dejan el velo? ¿Pero Zaïda ha dejado más que el velo? ¿Pensaba yo que las cosas no cambiarían? ¿Desde siempre ella iba a ser la de siempre? ¿Y no lo habían acordado ya las familias? ¿Quién es esa mujer de azul que se acerca? ¿Podría ser ella? ¿Ha acabado mi pesadilla? Ah, no, no es ella.
¿Cómo puede ser esto? ¿Es verdad que sus ojos verdes ya no me miran? ¿Cómo he podido basar toda mi vida en esa ilusión? ¿Y si me hubiera imaginado que volaría como la arena del desierto? ¿Ella sabe lo que siento? ¿Se imagina? ¿Dónde estará? ¿Le llegan a ella los pensamientos que le mando como flechas? ¿No me dijo su hermano que Zaïda se había ido de su casa siguiendo al contador de cuentos? ¿Ido? ¿Llevaba esa chilaba rosa? ¿Es ella la que viene hacia mí? ¿Se ha dado cuenta de que ha cometido un gran error? No, no es ella. Me he equivocado.
¿No pensaba yo que la vida no cambiaría? ¿No renuncié a irme a Europa cuando me lo propuso mi hermano Abdul, cuando se fue a buscar trabajo? ¿Tuve miedo? ¿Cómo no iba a tener miedo? ¿Y Abdul se reía de mí cuando yo le decía que se ahogaría cruzando el agua grande? ¿Pero no tenía que quedarse alguien a cuidar de las palmeras, de la cosecha de dátiles? ¿No era eso lo único que teníamos para vivir? ¿Y ahora parecen inútiles mis esfuerzos al lado del dinero que trae Abdul cada mes de agosto? ¿A caso no he cuidado yo de los padres mientras él estaba por ahí? ¿Piensa que es más importante comprar una antena parabólica que estar aquí? ¿Y Zaïda? ¿Cómo iba a dejar a Zaïda para irme a Europa? ¿Para volver cada verano con una rubia nueva como Abdul? ¿Ahí va? ¿Es esa la de naranja, la de los pasos pequeños? No, Zaïda no anda así.
¿Se está poniendo el sol? ¿Cómo se puede poner el sol detrás de las dunas cuando yo estoy así? ¿Cómo se puede seguir moviendo el sol sin mi sueño? ¿Quién será esa figura que se acerca? ¿Reconozco el velo amarillo? ¿Será?